El informe respaldado por la ONU sobre Tendencias Globales en la Inversión en Energía Renovable 2018 resalta que en 2017 se destinaron casi 280.000 millones de dólares a energías renovables, sin contar los grandes proyectos hidroeléctricos. El año pasado fue el octavo ejercicio consecutivo en el que las inversiones en el sector superaron los 200.000 millones de dólares.

Los encargos totales dentro de esta industria rebasaron la cifra récord de 157 gigavatios y se situaron bastante por encima de los 70 gigavatios de energía generada por combustibles fósiles añadidos al sistema mundial. Buena parte de este éxito puede atribuirse a la disminución de los costes de la fotovoltaica y, en menor medida, de la eólica, que continúa incrementando su despliegue.

La energía solar dominó en 2017 como nunca antes la inversión mundial en lo que a nueva generación se refiere. Un total de 98 gigavatios se instalaron por todo el planeta, lo cual supuso mucho más que las adiciones netas de cualquier otra tecnología, incluidas las fósiles. Atrajo además inversiones valoradas en cerca de 160.000 millones de dólares.

China lideró la inversión en energías renovables con unos 126.000 millones de dólares, casi un tercio más que en 2016. De hecho, este país añadió 53 gigavatios de energía solar, más de la mitad de la capacidad total agregada a escala global, e invirtió cerca de 87.000 millones de dólares en energía solar, el 58% de todo lo registrado durante el año pasado.

También se produjo un importante impulso del sector en otros países. Así, Australia dedicó cerca de 8.500 millones de dólares a renovables, un 147% más que el año anterior. Suecia invirtió 3.700 millones de dólares, con un crecimiento del 127%, y México puso en marcha proyectos valorados en 6.000 millones de dólares, lo que fue un 810% más que en 2016.

Según informa Devdiscourse, el director ejecutivo del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), Erik Solheim, comentó que “el extraordinario aumento de la inversión en solar muestra cómo está cambiando el mapa energético mundial y, lo que es más importante, cuáles son los beneficios económicos de este cambio”.

“Las inversiones en energías renovables atraen a más personas a la economía, ofrecen más empleos, trabajos de mayor calidad y mejor remunerados. La energía limpia también significa menos contaminación, lo que se traduce en un desarrollo más saludable”, añadió Solheim.

Si bien las energías renovables están experimentando un impulso global sin precedentes, el análisis también destaca que solo el 12,1% de toda la energía utilizada en 2017 provino de fuentes limpias, un 1,1% más de lo registrado en 2016.

Fuente: www.el-exportador.es (revista digital de ICEX España Exportación e Inversiones)

Imagen: Creative Commons Attribution-NonCommercial-ShareAlike 3.0 Unportde